Bancarrota simple

Carcel Dominicana

Bancarrota simple

La bancarrota simple es un delito previsto por el Código penal Dominicano en su articulo 402 y castigado con prisión correccional de quince (15) días a un año. Los elementos de este delito son tres:

  1. El autor debe ser un comerciante;
  2. El comerciante debe estar en cesación de pagos de sus obligaciones mercantiles
  3. El comerciante debe hallarse en uno de los casos de bancarrota enumerados por la ley.

La intención fraudulenta no es necesaria. Aquí la ley castiga una falta, no un fraude. La quiebra aquí es la consecuencia de una administración negligente y descuidada. Por ello se le llama también bancarrota de inconducta.

El autor debe ser un comerciante con la capacidad exigida por la ley. El comerciante es aquel que ejerce actos de comercio como profesión habitual (Art. 1 Cod. Com). Un menor para ser comerciante debe haber recibido la autorización prescrita en el articulo 2 del Código de Comercio.

Una persona jurídica puede ser declarada en estado de quiebra, pero no podría se perseguida ante la jurisdicción penal por bancarrota. La bancarrota es una infracción castigada con penas privativas de libertad y pecuniarias, por lo que estas penas, esencialmente personales, no pueden aplicarse a una persona que no tenga existencia material.

La quiebra de una sociedad en nombre colectivo o de una sociedad en comandita acarrea la de los asociados en el primer caso, y la de los comanditados en el segundo caso, y los hace susceptibles por lo tanto, de persecuciones, acusados de bancarrota, si los otros elementos del delito están caracterizados.

Las persecuciones pueden ser iniciadas tanto por el ministerio público, como por el síndico o un acreedor.