Título IX – De la realización del activo

Chile - Ley de quiebras - Ley N° 18175

Título VIII – De las juntas de acreedores Sumario Título X – De la liquidación del pasivo

 

 

Artículo 120.- Salvo el caso de realización sumaria del activo de la quiebra, a que se refiere el artículo 109, el síndico procederá a su realización ateniéndose a los acuerdos de la junta de acreedores y a las disposiciones que se expresan a continuación.

Artículo 121.- El síndico, provisional o definitivo, podrá vender en cualquier momento, al martillo o en venta privada, los bienes expuestos a próximo deterioro o a una desvalorización inminente y los que exijan una conservación dispendiosa.

Artículo 122.- Las especies corporales muebles se venderán al martillo y los valores mobiliarios que tengan cotización bursátil, en remate en bolsa de valores.
El síndico podrá enajenar por un precio alzado los créditos activos de morosa o difícil realización.
Todos los demás bienes, corporales o incorporales, se venderán en pública subasta ante el juez que conoce de la quiebra, en conformidad a los trámites del juicio ejecutivo, o en licitación pública cuyas bases deberán ser aprobadas por la junta de acreedores.

Artículo 123.- No obstante lo dispuesto en el artículo precedente, la junta de acreedores, a propuesta del síndico y con el voto favorable de más de la mitad del pasivo de la quiebra con derecho a voto y del fallido, podrá acordar, en cualquier tiempo, una forma diferente de realización de los bienes de la masa y las modalidades de la misma.

Artículo 124.- Los acreedores, siendo dos o más que reúnan más de la mitad del total pasivo de la quiebra, podrán, a propuesta del síndico y con el voto favorable del fallido, acordar la enajenación de todo o parte del ativo de la quiebra como un conjunto o unidad económica.

Artículo 125.- La proposición del síndico para enajenar como unidad económica deberá contener las bases de la enajenación, en las cuales señalará, a lo menos, lo siguiente:

1.- Los bienes que integran la unidad económica, cualquiera sea su naturaleza. Si se tratare de la enajenación de un conjunto de bienes ubicados en un bien raíz no perteneciente al fallido, el síndico incluirá en las bases los derechos que el fallido tenga en el mismo, cualquiera que sea el tenor de la convención o la naturaleza de los hechos en que se funda la posesión, uso o mera tenencia del inmueble.

Cuando en la unidad económica hubiere bienes afectos a gravámenes constituidos en favor de terceros, se indicará específicamente en las bases la proporción que en el precio total corresponda a cada uno de dichos bienes, para el solo efecto que tales terceros puedan hacer valer los derechos que procedan dentro del juicio de quiebra.

2.- Precio mínimo, forma de pago plazos, garantías y demás modalidades y condiciones de la enajenación.

3.- Si la enajenación se llevará a cabo mediante propuesta pública o privada, al martillo, en venta o negociación directa u otra modalidad que se estimare conveniente.

Artículo 126.- Acordada la enajenación como unidad económica, se suspende el derecho de los acreedores hipotecarios, prendarios, retencionarios y de otros acreedores para iniciar o proseguir en forma separada las acciones dirigidas a obtener la realización de los bienes comprendidos dentro de la unidad económica, afectos a la seguridad de sus respectivos créditos.

Artículo 127.– Si ofrecida la unidad económica conforme a las bases no hubiere interesados, el síndico procederá nuevamente a ofrecerla, pudiendo, en tal caso, rebajar el precio hasta los dos tercios del fijado en aquéllas. Con todo, si el síndico deseare introducir otras modificaciones a las bases para este segundo llamamiento, deberá contar con la aprobación de la junta y del fallido.

Si en una segunda oportunidad tampoco hubiere interesados, continuará la realización de los bienes conforme a las normas pertinentes de esta ley.

La falta de voto favorable del fallido, exigido por los artículos 123 y 124 y en el presente artículo, podrá ser suplida por la autorización del tribunal.

Artículo 128.- La enajenación como unidad económica deberá constar en escritura pública en la que se insertarán, en lo pertinente, todas las piezas que den cuenta de las actuaciones referidas en los artículos anteriores, la que servirá de suficiente título para requerir el alzamiento de todos los gravámenes, prohibiciones o embargos que afecten a los bienes comprendidos en una o más de las unidades económicas que se enajenen.

La aprobación de la bases se entenderá como suficiente autorización para los efectos contemplados en los números 3 y 4 del artículo 1.464 del Código Civil.

Artículo 129.- Los bienes que integran la unidad económica enajenada se entenderán constituidos en hipoteca o prenda sin desplazamiento, según sea la naturaleza de ellos, por el solo ministerio de la ley, para caucionar los saldos insolutos de precio y cualquiera otra obligación que el adquirente haya asumido como consecuencia de la adquisición, salvo que la junta de acreedores, al pronunciarse sobre las bases respectivas, hubiese excluido expresamente determinados bienes de tales gravámenes.

Artículo 130.- Cualquiera sea la forma de realización del activo, ésta deberá efectuarse en el menor tiempo posible y, en todo caso, dentro del plazo de seis meses, contado desde la primera junta de acreedores, deberá encontrarse realizando el total de los bienes de la masa, con la sola excepción de los inmuebles, respecto de los cuales dicho plazo será de nueve meses. Ambos plazos podrán ser prorrogados por el tribunal, por una sola vez y hasta por un máximo de seis meses, siempre que el síndico lo solicite con a lo menos quince días de anticipación a su vencimiento.

Lo dispuesto en el inciso precedente se entiende con exclusión de los bienes comprendidos en la continuación efectiva del giro del fallido. En tal caso, los plazos establecidos en dicho inciso se contarán desde el vencimiento del término acordado para la continuación del giro.

Lo dispuesto en este artículo no tendrá aplicación cuando el activo de la quiebra deba realizarse conforme al artículo 109.

Título VIII – De las juntas de acreedores Sumario Título X – De la liquidación del pasivo