Ecuador

En Ecuador, el tema de la insolvencia de los deudores y el consecuente derecho de los acreedores, ha estado regulado principal y tradicionalmente por el Código de Procedimiento Civil, el último de los cuales y en actual vigencia, data de 1938.

Pero en la década de los noventa y principalmente en su última parte, la crisis económica cada vez más generalizada, dio lugar a la aparición de otras regulaciones especiales, no excluyentes, contenidas en las llamadas Ley de Concurso Preventivo (05.08.97), dirigida a las compañías nacionales, y en las normas sobre reprogramación de pasivos, incluidas en la Ley para la Transformación Económica de Ecuador (Ley 2000-4/08.18.2000), con dedicatoria para los deudores del sistema financiero nacional.

El concurso de acreedores del Código de Procedimiento Civil, que sigue el mismo modelo de muchas legislaciones latinoamericanas, persigue sobre todo poner en igualdad de condiciones a todos los acreedores, salvo los privilegiados por la ley, de manera que el producto de la realización de sus bienes se reparta en proporción al monto de sus créditos. Es, pues, principalmente una medida protectora de los acreedores.

Las nuevas leyes miran otros intereses. La de concurso preventivo se fija como objetivos “facilitar la extinción de las obligaciones de la compañía” , pero agrega: “ regular las relaciones entre los mismos (deudor y acreedor) y conservar la empresa”. De la misma manera, las normas sobre reprogramación de pasivos señalan que su finalidad es “generar y preservar empleos, evitar la paralización del sector productivo, restaurar la capacidad de pago …. y promover el crecimiento y competitividad de la economía nacional.”