Hipoteca Multidivisa. Sentencia de nulidad a favor de afectados contra a la entidad bancaria

Hipoteca Multidivisa. Sentencia de nulidad a favor de afectados contra a la entidad bancaria

Mª Auxiliadora Blazquez_IURE Abogados_febrero 2016

Mª Auxiliadora Blázquez
Abogada en IURE Abogados

En julio de 2015 recibíamos en nuestro despacho de Madrid la consulta de un matrimonio que en el año 2007 y 2008 había suscrito dos hipotecas multidivisas para la adquisición de una vivienda en la costa valenciana y reforma de otra en Madrid, respectivamente, cuyos valores principales se habían visto incrementados notablemente debido a la apreciación de la divisa -francos suizos-, provocándoles serios inconvenientes para afrontar las cuotas mensuales de amortización de los préstamos.

¿Qué es una hipoteca multidivisa?

Según se indica en la propia sentencia, las hipotecas multidivisa centran su atractivo en utilizar como referencia una divisa de un país en el que los tipos de interés son más bajos que los de los países que tienen como moneda el euro, unido a la posibilidad de cambiar de moneda si la tomada como referencia altera su relación con el euro en perjuicio del prestatario.

El tipo de cambio de la divisa elegida se aplica, además de para el importe en euros de las cuotas periódicas, para fijar el importe en euros del capital pendiente de amortización. Ello supone que la fluctuación de la divisa genera un recálculo constante del capital prestado.

Escenario y situación de los afectados

La hipoteca multidivisa de la vivienda de Valencia ascendía a 163.000 €, siendo su contravalor de 265.614,04 francos suizos, mientras que en garantía del segundo préstamo se hipotecó una vivienda sita en Madrid, por 250.000€ de capital, ascendiendo su contravalor a 407.300 francos suizos.

Ambos contratos de préstamo hipotecario fueron novados en el año 2012, con el fin de establecer un periodo de carencia durante el cual sólo se devengarían intereses.

Vista la situación de los afectados, se inicia el procedimiento de nulidad de ambos préstamos hipotecarios, solicitando con carácter principal, que se declare la nulidad parcial de los acuerdos o cláusulas suscritos en escritura pública, en lo que se refiere a las divisas, para el recálculo del préstamo con referencia a Euros desde su inicio.

Así mismo se solicita que subsidiariamente se declare la nulidad de todo el contrato, con la consiguiente restitución de las prestaciones.

Se basan dichas solicitudes en el consentimiento de forma viciada al entender que los afectados no tenían suficiente conocimiento de todas las consecuencias de introducir una cláusula de las conocidas como multidivisa en los préstamos solicitados a la entidad bancaria. Sin embargo, el banco afirma que se trata de un préstamo hipotecario con obligación de pago en moneda extranjera, y no de un derivado implícito o explícito y por ello, no le es aplicable la L.M.V., ni la normativa Mifid, además de que el riesgo de contratación del préstamo en divisas no sólo es inherente al contrato, sino que además, sostiene que era conocido por los afectados. Y basa dicha afirmación en que la iniciativa de la contratación parte de los demandantes, y en que su suscripción no exige conocimientos financieros.

También afirma la entidad bancaria que, en todo caso, se facilitó verbalmente información veraz sobre los préstamos y su funcionamiento y sobre los riesgos que entrañaban su contratación:

–    Fluctuación de los tipos de interés, como en cualquier préstamo a interés variable, y
–    Fluctuación de los tipos de cambio, y sus consecuencias.

Finalmente se defiende la entidad bancaria diciendo que al haber pagado durante años las cuotas de amortización de los préstamos, los afectados habrían confirmado su conocimiento del préstamo, evitando así el vicio en el consentimiento alegado.

Obtención de la nulidad de las cláusulas abusivas de multidivisa

En este caso la Magistrado entiende que los riesgos de este instrumento financiero exceden a los propios de los préstamos hipotecarios a interés variable, ya que al riesgo de variación del tipo de interés se añade el riesgo de fluctuación de la moneda.

El empleo de una divisa como el yen o el franco suizo no es solo una referencia para fijar el importe en euros de cada cuota de amortización, de modo que si esa divisa se deprecia, el importe en euros será menor, y si se aprecia, será mayor.

En consecuencia, aunque se mantenga que este tipo de préstamos no son un derivado financiero, ello no implica que la entidad bancaria quede exenta del deber de informar detallada y adecuadamente de las condiciones del préstamo multidivisa, porque claramente se trata de consumidores que solicitaron ambos préstamos para financiar la adquisición de viviendas, por lo que les amparaba la Ley 26/1984 General para la defensa de los Consumidores y Usuarios (artículos 1,10 y 13) y el Texto Refundido aprobado por RDL1/2007 (artículos 12, 80 y 82).

En las escrituras se recoge el mecanismo de cambio o sustitución de la divisa elegida y la forma en que los prestatarios pueden optar por dicho cambio durante la vigencia del contrato, y se hace una referencia al riesgo de cambio derivado de la contratación del préstamo en divisas. Ahora bien, ello no significa que resulte acreditado que por ello fueran conocedores y comprendieran efectivamente los riesgos del producto contratado y su funcionamiento.

No consta que por parte del personal de la entidad bancaria se ofreciera toda la información que permitiera a los solicitantes de los préstamos evaluar y comprender adecuadamente las cláusulas financieras relativas a la divisa elegida, y más concretamente el cálculo del valor de la cuota de amortización periódica y la repercusión que el tipo de cambio podría tener en el capital del préstamo, el cual, como consecuencia de las fluctuaciones, podría experimentar un considerable incremento.

Tampoco consta que se les facilitara ningún folleto informativo del producto contratado, ni que se realizaran simulaciones con los diferentes escenarios posibles.

Entiende por tanto el Juzgado de Primera Instancia de Madrid que esta incompleta información conlleva a estimar el vicio del consentimiento alegado, producido por la falta de conocimiento completo sobre la trascendencia y riesgos que la cláusula multidivisa comportaba, error que puede calificarse como sustancial y que afecta a un elemento básico del contrato, relativo al importe de las amortizaciones del préstamo, y al importe real de la deuda asumida al tiempo de la contratación, concluyendo que hay error o vicio cuando la voluntad del contratante se forma a partir de una creencia inexacta, cuando la representación mental que sirve de presupuesto para la realización del contrato es equivocada o errónea.

Conclusión

Se declara la nulidad parcial de los préstamos hipotecarios multidivisas suscritos en lo referente a los pactos en divisas, que quedan sin efecto, considerando los mismos como sendas operaciones en euros, con aplicación desde la fecha de su contratación del tipo de referencia Euribor más el diferencial consignado en cada una de las escrituras públicas, deduciendo del mismo, las cantidades abonadas por los prestatarios.

Es exigible una mayor diligencia cuando se trata de persona inexperta que entra en negociaciones con un experto, siendo preciso para apreciar la diligencia exigible, valorar si la otra parte coadyuvó con su conducta, aunque no haya incurrido en dolo o culpa.